El gestor de calor es la diferencia entre una sesión que dura una hora y otra que sabe a quemado a los diez minutos. Tienes gestores tipo Kaloud, sistemas Provost, cubrevientos para exterior, rejillas y papel de aluminio de 40 micras en rollo o precortado.
Gestor de calor o papel de aluminio
El papel de aluminio es la opción clásica: se pone sobre la cazoleta, se perfora y encima van las brasas. Es barato y funciona, pero hay que rehacerlo cada vez y el control de temperatura depende de dónde coloques el carbón. El gestor de calor es una tapa metálica que aísla las brasas: mantiene la temperatura estable, evita que caiga ceniza y permite subir o bajar el calor abriendo o cerrando la tapa.
Si usas cazoletas phunnel, el gestor le saca mucho más partido. Y sea cual sea tu sistema, la medida de las pastillas de carbón de coco (26, 27 o 28 mm) tiene que coincidir con lo que admite tu gestor.
Preguntas frecuentes
¿Gestor de calor o papel de aluminio?
El gestor mantiene la temperatura estable y es reutilizable; el aluminio es más barato y permite ajustar agujeros, pero hay que rehacerlo cada sesión.
¿Cuál calienta mejor?
El gestor mantiene mejor la temperatura en sesiones largas; el aluminio calienta antes y es más barato de reponer.
¿Qué medida de carbón necesito?
La que admita el gestor: 26 mm es la más común, 27 y 28 mm se usan en gestores más anchos. Están todas en carbón de coco.
¿Se puede usar gestor con cazoleta tradicional?
Sí, aunque el reparto de calor es menos uniforme que con una phunnel. Te lo explicamos en qué es un gestor de calor.