Formato compacto, montaje en dos minutos y consumo de carbón bajo. Las minis son la puerta de entrada más cómoda y también la elección de quien ya tiene una grande y quiere una segunda para llevar.
Para qué sirve una cachimba mini
Una cachimba mini o portátil mide entre 25 y 40 cm y está pensada para lo que una grande hace mal: caber en una mochila, montarse en una terraza pequeña y guardarse sin ocupar media estantería. La contrapartida es que la columna es corta, así que la calada llega algo más caliente; se compensa con menos carbón, una o dos pastillas, y con la base bien llena de agua.
Fíjate en tres cosas antes de elegir: que el cuerpo sea de acero inoxidable o aluminio anodizado, que traiga válvula de purga y que el plato sea lo bastante ancho para dejar las pinzas. Si la vas a mover mucho, mira también transporte y fundas. Y si buscas más humo y más suavidad, la alternativa son las cachimbas medianas y grandes.
Preguntas frecuentes
¿Una cachimba mini da menos humo?
Da algo menos de volumen que una de 60 cm, pero con una cazoleta phunnel y un gestor de calor la diferencia es pequeña. Lo que más nota es la temperatura de la calada.
¿Vale cualquier cazoleta?
Casi siempre sí, pero en modelos muy pequeños conviene una cazoleta de tamaño medio para que no quede por encima del plato. En cazoletas están todas las medidas.
¿Cuánto carbón necesita?
Una o dos pastillas de carbón de coco de 26 mm bien encendidas. Con tres se calienta de más. Te lo explicamos en tipos de carbón y cómo usarlos.