Limpieza y mantenimiento


El 90 % de los problemas de sabor son suciedad acumulada. Aquí tienes cepillos de base y de cuello de cisne, polvos de limpieza y limpiadores específicos para acero.

Cómo mantener limpia la cachimba

La limpieza es lo que decide si tu cachimba sabe bien dentro de un año. Después de cada sesión conviene vaciar la base, aclararla y pasar agua por la columna; una vez por semana toca limpieza a fondo con cepillo largo para la columna, cepillo pequeño para la base y agua caliente en la cazoleta. La manguera lavable se enjuaga y se deja secar colgada, nunca enrollada con agua dentro.

Lo que más se ensucia son la columna y la varilla, porque ahí se condensa todo. Si la tuya ya arrastra sabores mezclados, tienes el paso a paso en cómo limpiar tu cachimba. Las piezas que se cambian con el uso están en repuestos, gomas y purgas.

Preguntas frecuentes

¿Se puede lavar la manguera?

Solo si es lavable; las de cuero o tela antiguas no. Enjuágala con agua templada y déjala secar colgada.

¿Con qué se limpia la base?

Agua caliente y cepillo. Para cal o restos incrustados, se puede usar limpiador específico o bicarbonato. Nada de lavavajillas agresivos que dejen olor.

¿Cada cuánto hay que hacer limpieza a fondo?

Una vez por semana con uso normal, o siempre que vayas a cambiar de sabor.

Las piezas que se sustituyen cuando ya no cierran están en repuestos, gomas y purgas, y el resto del equipo en accesorios de cachimba.