Si mueves la cachimba, la funda deja de ser un capricho. Formatos acolchados para minis y para cachimbas de salón, con compartimentos para manguera y accesorios.
Cómo transportar la cachimba sin romperla
La cachimba viaja mal por dos motivos: la base es de cristal y la columna es lo bastante larga como para hacer palanca. Una funda acolchada con compartimentos resuelve las dos cosas, porque separa la base del cuerpo y sujeta las piezas para que no golpeen entre sí. Para modelos pequeños hay fundas tipo bandolera; para las grandes, maletines y bolsas rígidas.
Si vas a moverla a menudo, compensa mirar directamente las cachimbas mini y portátiles, que caben en cualquier mochila. Y lleva siempre el carbón aparte en una carbonera: las tienes en pinzas, punzones y carboneras.
Preguntas frecuentes
¿Puedo llevar la cachimba montada?
Mejor no. Desmonta la base y la manguera, vacía el agua y guarda cada pieza en su hueco: así evitas que la varilla golpee el cristal.
¿Qué talla de funda necesito?
La del alto total de la cachimba montada sin manguera. Si dudas entre dos, coge la mayor: sobra sitio para cazoleta y pinzas.
Si además quieres proteger la base y la cazoleta dentro de la funda, mira las bases de cachimba y las cazoletas de repuesto.