Un pod recargable es un desechable que no tiras. Mismo tamaño, misma sencillez, pero con una cápsula o un depósito que rellenas. Es hacia donde va el mercado y hacia donde empuja la nueva ley del tabaco, que contempla prohibir los desechables. Aquí tienes desde sistemas de cápsula cerrada, sin mantenimiento, hasta pods rellenables con control de flujo. Comprueba siempre la compatibilidad de cartuchos antes de comprar: la tienes indicada en cada ficha.
Preguntas frecuentes
¿Qué pod recargable comprar si vengo de un desechable?
Un sistema de cápsula cerrada: cambias la cápsula y listo, sin rellenar ni limpiar.
¿Cada cuánto se cambia la resistencia?
Entre 7 y 15 días según uso. Si empieza a saber a quemado, toca cambiarla.